literatura, poesia y fragilidad

Lo que más me gusta de escribir es que empiezo con una idea pero no se aun a donde llegaré, el abismo, la aventura de la mente.

Sobre Luise Glück queria hablar de su poesía y de su poemario El iris silvestre premiado con el Pulitzer, antes debía informarme sobre la autora, conocer su obra y su vida, para ello internet nos ofrece un libro donde buscar información donde bucear pero me pregunto ¿quien era ella? ¿cuanto ansió o no, obtener el máximo galardón durante su vida, sabia que apenas tres años después iba a marcharse de este mundo?

Solo podemos hablar a través de nuestra experiencia, ¿quien soy yo para hablar de la autora?, mi mirada es una parte mínima de la realidad inmensa, puedo hablar de la elección del libro que regalé a alguien y por qué elegí este y no otro, puedo hablar de mi, entonces. El iris silvestre llegó a mí por mi deseo de llegar a otra persona, en realidad es el deseo de influir en el otro, en la otra, quería pues mostrar la belleza de la poesía de alguien que ha logrado triunfar en el mundo de la literatura, mis valores mi mirada. Entonces, tiempo después caigo en la cuenta de que podemos influir desde el antagonismo, regalar una mirada a otro que busca algo distinto, pensamos que podemos transformar la realidad del otro pero solo podemos transformar nuestra propia realidad.

Escribir poesia eleva la mirada y conecta, eleva nuestra mirada y nos conecta con otras miradas, pese a tener valores distintos nos conecta desde otro lugar, no hace falta influir, ni brillar, ni mostrar un personaje, al escribir el poeta, la poeta se abre en canal de un modo sutil a veces visceral, cada cual tiene su espejo, así que a mi me gusta y a ti quizá no te guste pero sabemos que trascendemos el instante si conectamos con algo que no sabemos que es esta ahi la emoción, los recuerdos, otras formas de mirar y de repente aparecen en el mundo, se expresan y ya forman parte de algo más, y eso esa experiencia de neuronas conectándose sin nuestra intención la que nos impulsa a seguir creando, la que nos hace leer y escribir. Te nutres siempre de otras experiencias, miradas, escrituras, de otras humanidades.

QUE ES LO QUE NOS HACE ELEGIR

Al elegir una obra en una estantería no siempre tenemos una idea, a veces es nuestra intuición la que nos lleva a la autora, la portada del libro, los colores elegidos, la temática, la editorial, quizá la experiencia previa o la música de fondo en el espacio de lectura un recuerdo antiguo una chispa de inteligencia, por que´ El iris silvestre, ¿que evoca en ti ?

Por qué elijo un poema y no otro, las prisas, la ausencia, algo que evoca un sentimiento en mi, el título del poema premonitorio, aciago, reconocido.

the poem the wild iris.

Queria mostrar algo de esta autora elijo un poema

The Wild Iris


The Wild Iris

by Louise Gluck

At the end of my suffering
there was a door.

Hear me out: that which you call death
I remember.

Overhead, noises, branches of the pine shifting.
Then nothing. The weak sun
flickered over the dry surface.

It is terrible to survive
as consciousness
buried in the dark earth.

Then it was over: that which you fear, being
a soul and unable
to speak, ending abruptly, the stiff earth
bending a little. And what I took to be
birds darting in low shrubs.

You who do not remember
passage from the other world
I tell you I could speak again: whatever
returns from oblivion returns
to find a voice:

from the center of my life came
a great fountain, deep blue
shadows on azure sea water.
Porque la autora escribe en su lengua, pero la poesia trasciende la lengua porque somos nosotros quienes ponemos la emoción .

poema

El iris salvaje

Al final del sufrimiento
me esperaba una puerta.

Escúchame bien: lo que llamas muerte
lo recuerdo.

Allá arriba, ruidos, ramas de un pino vacilante.
Y luego nada. El débil sol
temblando sobre la seca superficie.

Terrible sobrevivir
como conciencia,
sepultada en tierra oscura.

Luego todo se acaba: aquello que temías,
ser un alma y no poder hablar,
termina abruptamente. La tierra rígida
se inclina un poco, y lo que tomé por aves
se hunde como flechas en bajos arbustos.

Tú que no recuerdas
el paso de otro mundo, te digo
podría volver a hablar: lo que vuelve
del olvido vuelve
para encontrar una voz:

del centro de mi vida brotó
un fresco manantial, sombras azules
y profundas en celeste aguamarina.

brotó del centro de mi vida el iris salvaje.

Posted in

Deja un comentario